Podría encontrar la cura al cáncer y tú pensarías que lo que en fondo deseo, es que seas mi inmanente compañía, y por ello trato de acercarte a la inmortalidad.
Te hablo y no escuchas nada. Agito mi respiración y siquiera te inmutas, te atropello en vociferaciones escritas, te exijo, y nunca condonas.
Ya no quiero verte, ni tocarte, o llamarte. Porque he perdido la chispa de tus ojos, me convertí en un vulgar y común rostro, en una voz irrelevante... En uno más. Por eso me voy porque no deseo ser tu nadie. Porque no tolero la idea de que mi existencia te sea intrascendente. No quiero, no puedo.
Te hablo y no escuchas nada. Agito mi respiración y siquiera te inmutas, te atropello en vociferaciones escritas, te exijo, y nunca condonas.
Ya no quiero verte, ni tocarte, o llamarte. Porque he perdido la chispa de tus ojos, me convertí en un vulgar y común rostro, en una voz irrelevante... En uno más. Por eso me voy porque no deseo ser tu nadie. Porque no tolero la idea de que mi existencia te sea intrascendente. No quiero, no puedo.





