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lunes, octubre 26

No titulo

Podría encontrar la cura al cáncer y tú pensarías que lo que en fondo deseo, es que seas mi inmanente compañía, y por ello trato de acercarte a la inmortalidad.

Te hablo y no escuchas nada. Agito mi respiración y siquiera te inmutas, te atropello en vociferaciones escritas, te exijo, y nunca condonas.
Ya no quiero verte, ni tocarte, o llamarte. Porque he perdido la chispa de tus ojos, me convertí en un vulgar y común rostro, en una voz irrelevante... En uno más. Por eso me voy porque no deseo ser tu nadie. Porque no tolero la idea de que mi existencia te sea intrascendente. No quiero, no puedo.


martes, octubre 6

Esperanza media de vida

¡...te lo dije bien clarito, si te sonrío perderás el interés! y si hoy no te encuentro ni en mi impávida espera, no te encuentro en ninguna parte.

La noche no es joven, tú no eres lo que esperaría, y aun así espero.
No te extraño a ti ni a tu simple sonrisa. No te deseo, ni a ti, a tu inexplorada realidad. Eres una simple mortal, mientes, te equivocas, huyes, tropiezas, lastimas, defecas. Un perfecto humano, es decir una completa compilación de imperfecciones, eso es un ser humano. Vulnerable del meñique, al occipital.
Es el gran encanto, como al niño desvalido, al perro callejero, el humano incomprendido, la mujer no amada. Sobre valúas, proteges... ¡salvas!
Yo trato de salvarte a cada segundo, de encontrarle justificaciones a tu existencia. De... ¿qué sé yo?
Es solo un instinto de creerte si me mientes, de sujetarte si te avientas, pero no lo necesitas, nunca lo has necesitado. Pero tu mentira es tan seductora que me embelesa, me acerca a ti y me hace sonreír. Eres mi pretexto para escurrirme entre mi rutina, eres mi abrumante exhibición. Ante ti, mis mentiras son tan pequeñas que se transpiran, que se exhalan entre cada articulación de palabras y es inevitable tragarlas... Entonces lo entendiste ¿no? si te extraño, si te deseo y... si te creo.

Escrito #3

viernes, octubre 2

jane's adiction

Lucir bella, no te es una tarea difícil. Un poco de picardía, una sonrisa y ya creo que eres la mujer más atractiva del mundo. Sensual, un feminismo burdo, pero no por ello menos imponente.



Anoche, fue anoche. Y no quiero etiquetarlo diferente.

jueves, octubre 1

Elipsis

Después de martillar un clavo al azar, hay que colocar el cuadro, para reafirmar que el clavo fue intencionado. Es la segunda vez que publico una sarta de líneas intrascendentes -para quien las lee, mas no para la fuente- que debiera convertirse en un gustoso y desagradable habito.
Hoy no te he recordado, me la pasado ocupado atendiendo mi vida. El berrinche se aligera y pronto llegará el lamentable desinterés infundado. Fantasmas más viejos que tú -aunque no te has convertido si bien en un fantasma... aún- hacen aparición en la escena, desentendidos, por eso vociferan llantos no escuchados, para hacerse escuchar, pretenden allanar los rincones de recuerdos desertados.
Como es ya mi clara costumbre, me dedico un par de palomas a la egolatría. Me enderezó el cuello almidonado, y me fajo la corbata, "¡Ah como trabajo! y que bien lo hago." Sólo para justificar la irrisible existencia de mi empleo, infravalorado y nunca bien ponderado -ahí viene otra flor- pero agraciado y nutrido de historias cachibacheras.
Hoy tengo una casa abandonada, sin vida, pulida en polvo y llena de los despidos de mis gatos, que con sutil estrategia postran, el resto de su pelaje sobre mis ropas, sillones y el apestoso colchón que funge como descansador.
Letras, letras y más letras. Acicalan el haber cotidiano de una completa levedad, finamente condimentada con un mar de cuestionamientos. Con futuro incierto -grata sorpresa no tener medido- vislumbro, sin quehaceres y desencantos rutinarios, una perfecta estructura mecánica, que delimita una época de pocos cambios, quieta, pero no estable como el charco de lluvia que con fulgor e ímpetu rompía el cielo, encuentra calma no duradera, lastimosa en cada pisada, agradable en cada lenguetazo de un extraviado animal callejero.
Es sin más un día para no recordar, no por penurias, sino como una escena editada. Si no lo cuento en la bitácora de vida, no se pierde nada de la historia. Es tan sólo, una toma de pasillo, una perfecta muestra de como se debe trabajar la elipsis.

Escrito #2.