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domingo, enero 7

La chica de mis sueños

Mi vida está marcada por fechas importantes. Me he vuelto un especie de adicto al calendario, no para apresurarlo ni para detenerlo, solo para conmemorarlo. Es común relacionar meses, semanas y días específicos con grandísimos recuerdos felices, con memorias satisfactorias y dolorosos recordatorios, a excusa de la vuelta de los planetas al sol y de los movimientos perfectos y perpetuos del universo. Decidí conmemorar a lo grande, a través de la historia de Calvin y Ruby, dirigida por Jonathan DaytonValerie Faris.
Ruby Sparks (2012)


Este fin de semana noté que en unos días llegará nuevamente el nueve de enero. Fecha en que celebré en más de una ocasión el aniversario con la pareja que mayormente ha impactado mi vida. Sin recurrir a los superlativos, un marcador indeleble en mi vida adulta. Caracterizado en la mayor parte del tiempo por situaciones altamente emocionales. 

Cerrar ese ciclo, de domino de todos mis allegados y algunos no tanto, ha sido un largo peregrinar entre el desazón, la falta de pertinencia y resilencia. En otras palabras, me he rehusado, con todas las artimañas posibles, a aceptarlo y abrazarlo.

Adscrito a un puntual sistema de dramatización, recurro a productos culturales que avivan y mantienen esa nostalgia - quizá melancolía- que rodea mi status sentimental y mi disentir hacia los caminos obvios y saludables. En años anteriores ella seguía siendo una compañera para no migrar de esta eterna indefinición. Siempre fue más lista y emocionalmente más diestra que yo. Por ello, supo encontrar caminos de paz y estabilidad mental que la han llevado lejos de este fingido holocausto que con amor y filias he tejido durante largo tiempo. 

Uno de los productos culturales más recurrentes  son las artes escénicas. Por ello el titulo de este texto fallido,  mismo que se le dio en latino américa a la cinta Ruby Sparks, brillantemente escrita por Zoe Kazan, con la que generé una catarsis e identificación del proceso de maduración del personaje principal de la historia. 

Calvin no crea literalmente a Ruby Sparks, es una evidente metáfora en donde la creación corresponde al concepto que desarrolló de la chica de sus sueños, que forjó a partir de la inspiración que encontró en un excepcional ser humano. Tomó su voz, cuerpo, emociones, inteligencia y su brillante sonrisa para forjar esa fantasía a martillazos, para forzarla a encajar en un patrón viciado y co-dependiente en donde se refugió de los riesgos de las relaciones humanas. Ruby existió y vivió su propia vida, la imagen inmaculada, contradictoria y sumisa eterna a las convicciones de Calvin, no. Esta ultima solo existió en la cabeza del incipiente creador.

A partir de desaciertos, Calvin enmienda el camino para permitir que Ruby, nuestra Ruby Sparks, pueda diserñir entre sus propios caminos, para que deje de cargar el lastre de las emociones inhabilitadas de su disidente ex-pareja. No es que Calvin la haya dejado libre, sino que la liberó de él. 

La redención romántica del final, es solo una fantasía propia de los que hemos querido tanto. Quizá una especie de aceptación de los errores y malas decisiones, un deseo perenne de pertenencia, o bien una simulación, a forma de recuerdo, que nos mantiene sonrientes.

Un nueve de enero, un nueve de octubre, un veintinueve de julio, un cuatro de mayo o un negro siete de febrero. Todas, y muchas más, son pretextos perfectos para celebrar la memoria de los caídos, la satisfacción de lo vivido, la belle epoque de nuestras vidas.

Así, encuentro dolor y gozo en una cinta que evoca un proceso de maduración y aceptación del curso natural de las relaciones humanas y su entorno. Me encanta ver a la chica de mis sueños, en pantalla y fuera de ella.

Soy Enrique Sierra, el soñador del barrio. 

martes, enero 3

Lo que nos espera en 2017


La llegada del magnate de la industria inmobiliaria, Donal Trump, a la Casa Blanca representará para el país un alto factor de incertidumbre, al menos durante los primeros 100 días de gobierno, según apuntan los especialistas. Es decir, mientras decide si continúa con su personaje intransigente que lo llevó a ganar las pasadas elecciones presidenciales en el vecino país del norte o bien, si modera su postura de negocios e inversiones, dado que el poderío de los norteamericanos se fundamenta en los negocios internacionales. Hoy en día las marcas más poderosas, en su mayoría, estadounidenses manufacturan en países de economías emergentes. En la liga local, comenzará la carrera en pos de la silla presidencial de 2018, donde comienzan a destaparse los políticos con mayor ambición de encabezar la administración pública del país. En esta nunciatura, marca el bastión los comicios gubernamentales en el estado de México, tierra natal de la carrera política del actual presidente de la república, que siempre ha sido gobernado por el partido revolucionario institucional y que representa el mayor número de electores inscritos al Instituto nacional Electoral.

El incremento del insostenible precio público de la gasolina ha causado gran revuelo en donde los ganadores son los políticos de oposición y los medios de comunicación que dedican grandes espacios informativos al acontecimiento. El gobierno mexicano dispuso eliminar parte del subsidio para equiparar el precio al mercado internacional, dado que esta política pública beneficia a los segmentos económicos más afortunados incluidas las grandes corporaciones y negocios.
El carácter sensacionalista de la prensa local ante estos elementos pareciera indicar que una especie de apocalipsis con expendedores de gasolina Zombies y Yankies con sierras eléctricas atacarán el país y debemos comenzar a quemar las naves. 

Antes de que prendamos fuego al país, quisiera enumerar una serie de elementos positivos durante 2016.

Educación: De acuerdo con el “Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2015: 2000-2015”, presentado por la UNESCO, México alcanzó los objetivos relacionados con la atención a la primera infancia al aumentar la tasa de escolarización en la enseñanza preescolar, toda vez que este indicador es superior a 80 por ciento para el tercer año del referido nivel.1

Cultura: Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes dio a conocer la Encuesta Nacional de Lectura y Escritura 2015 y  arroja que en México se leen 5.3 libros al año y el país ocupa el segundo lugar de América Latina en hábitos lectores después de Chile. El titular de la dependencia indicó  que la metodología de esta encuesta estuvo supervisada por especialistas internacionales e instituciones como el Centro de Investigaciones Académicas y Sociales del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina (Ceralalc) y el INEGI. 2

Cinematografía: En el primer trimestre del año, los mexicanos Alejandro Gonzalez Iñarritu y Emmanuel Lubezki se alzaron con las estatuillas que entrega la academia cinematográfica por mejor dirección y mejor fotografía. Es el equivalente a que México tenga a Messi y Neymar de la industria cinematográfica.

Espectáculos: La realización del evento automovilístico del Gran premio de México F1 consiguió un impacto de 12,761 millones de pesos en la edición del 2016. Sectur calculó en 400 millones de dólares la derrama económica que dejará el evento en México en cada año de su realización. La Secretaría de Turismo anunció que por cada año del evento, habrá una inversión de 72 millones de dólares pública y privada; a cambio, se esperan obtener alrededor de 2,000 millones de dólares de ganancias por los 5 años que dura el contrato. 

Económía:  En artículo publicado por  The Financial Times (24/5/2012) con el título “Tiempo de acabar con los estereotipos mexicanos”, es decir: tiempo de ver que ese país no es sólo crimen, migración ilegal y frustración económica. Enlistan los siguientes logros.

1. México se recuperó con rapidez de la crisis de 2008. Su producto interno bruto creció 5.5% en 2010 y 3.9% en 2011, luego de desplomarse 6.2% en 2009.
2. La producción total volvió a su nivel previo a la crisis, después de 12 trimestres, un año antes que EU.
3. La producción industrial de México sobrepasó su nivel anterior a la crisis al empezar 2011. La producción industrial de EU sigue 3.3% por debajo de su nivel de diciembre de 2007.
4. El déficit público de México fue de 2.5% en 2011. El de EU, de 8.6%.
5. La deuda de México se mantiene estable, en 27% del PIB. La de EU es de 98% y sigue creciendo.
6. El comercio exterior se ha disparado en México. En 1980 representaba 17% del PIB de México, hoy representa 61%. Y 80% de las exportaciones mexicanas es de bienes manufacturados.
7. La declaración de autonomía del Banco de México en 1993 tuvo un efecto duradero sobre la política monetaria y sobre la inflación. Antes, el promedio de inflación anual en México era de 43%. Ahora es de 4.4%.
8. México se ha vuelto creíble en los mercados financieros. Hoy puede emitir y vender bonos garantizados a 20 y 30 años, cuando en 1995 nadie le compraba nada a más de 27 días.

Esta pobre lista de acontecimientos no nos dá para fiesta nacional, pero nos permite cuestionarnos acerca de la situación real del pais vs el lugubre grito de redes sociales y espacios informativos. El morbo y la desgracia vende y el enfoque positivo no genera likes, ni seguidores. Recomiendo que afrontemos el 2017 con un juicio propio de forma fiel y responsable a nuestros objetivos y buscando el mayor beneficio personal y de nuestra comunidad.

Fuente: 1 Revista educación y cultura 2. Periódico el financiero 3 Financial times news.

lunes, diciembre 5

Aquellos



Tras ver una banal cinta romántica no pude dejar de pensar en la posibilidad de viajar en el tiempo. ¿Qué pasaría si con tan solo desearlo pudiera volver a vivir todos los días que eligiera? ¿Qué pasaría si pudiera elegir enmendar las situaciones que no me gustan? Seguramente sentiría menos responsabilidad de mis actos, podría actuar negligente con un corrector viviendo dentro de mí, capaz de enmendar todo error. Me parece sumamente romántico pensar que podría revivir mis días de infancia, de éxito, los días inasequibles a la infelicidad junto a la mujer amada, malograr mi tiempo y el poco dinero en torpes viajes y objetos para volver al día uno, con la vida intacta. Volver a besarla esa primera y única noche buena que dormimos juntos, abrazar a mi papá y mamá al mismo tiempo como no lo hice nunca y como lo anhelé desde que tenía dieciséis años, compartir más tiempo con mis amigos cuando éramos jóvenes y valientes contra el mundo. El solo pensarlo me llena de nostalgia. He cometido más errores que aciertos en los últimos 30 años, he sido mezquino, egoísta y soberbio. No obstante, nunca he estado sólo, por más que dé patadas en el pesebre, nunca me libro de las buenas compañías, de las inmarcesibles sonrisas de los mios… de esos a los que pertenezco.

sábado, marzo 26

Me quedo

Me quedo sin ti, pero aun me quedo. Me quedo con las dedicatorias que amorosamente escondiste entre los libros que me obsequiaste y con los te amo que dejaste regados por mis cuadernos y notas. Me quedo con las 2 fotografías que no quemaste con el incendio de tu partida. Me quedo con lo lindo, como la promesa de que me cuidarías cuando fuera viejo o la vez que me dijiste que yo era el amor de tu vida.
Me quedo con los calzones y las sandalias que olvidaste en mi departamento. Me quedo con tus besos y tus sonrisas que atesoro en una fotografía de los candados amorosos que aun cuelga sobre mi cama.

Quédate con todo lo demas, con nuestras frustraciones, con los gritos, con las heridas de muerte, con el panteón completo. Sé que te hacen más falta a ti, porque no paras de recordarlas.

Yo me quedo con los momentos, los momentos de esa vida que tu quieres olvidar. Me quedo con esa vida futura que no compartiremos. Me quedo contigo, aunque no estés tú.

lunes, marzo 14

Todos mis errores (no todos)


Crecí tratando de ser diferente. Mi ropa, mi cabello, las palabras y gritos que pronunciaba, mis intereses y charlas estaban orientados a llevarme lejos de las multitudes. Los quereres que procuraba, los amigos que compré, los que quise y también los amigos que perdí fueron testigos elementales de una búsqueda. Mi trato con la familia y mis comentarios malintencionados acerca de la estructura familiar dinamitaron los montes que —aseguraba — no quería contemplar en el horizonte.

A palabras de uno de mis mejores amigos, siempre fui como un Darth Vader sin capa. Me seducía el lado oscuro de todas las cosas, en especial los caminos no transitados. Siempre he mantenido mi predilección por los gustos e intereses menos elegidos. Yo apoyé al peje cuando no era tendencia, cuando todos en mi ciudad decían que era un chavista, luego lo abandoné cuando todos mis conocidos y amigos se volcaron en su causa a través de redes sociales, y no solo me distancié del camino sino voraz roí su cuello con todas las deficiencias que conocía por haber defendido la causa. Así amé y abandoné el teatro, la literatura, el cine, el té, las bicicletas, los conciertos de música, las estaciones de radio alternativas, las expresiones sui-generis en la cultura, el socialismo, el PRD, Gabriel Figueroa, la máquina de escribir, el Necaxa, el tenis, las sustancias alucinógenas con fines recreativos y mi siempre punzante outfit que rehuía de la despersonalización, entre muchos otros tópicos.

El modus operandi siempre era el mismo, llegaba a estos lugares que me parecían vírgenes y desolados, evidente razón del por qué los abordaba, retirándome cuando se volvieron lugares comunes, por supuesto que al marcharme traté de dinamitarlos — casi nunca lo logré —.
La vida es justo ésta que elegimos. No hay un solo acto, situación, gloria o tragedia que me haya sucedido por enmienda de la suerte. Siempre en cada una de estas escenificaciones se tiene la oportunidad de decidir e incidir en el resultado personal. Es decir, no puedes evitar que un tipo asalte, pero puedes elegir no estar en el camino directo de una bala. Siempre tenemos opciones.
El día que por primera vez vi llorar a una chica a causa de mis actos supe que así lo había decidido, sin pensarlo, pero eso perseguí. Pude haber elegido solo desaparecer cuando las cosas no fueron favorables, pude haber sido amable y ser disciplinado con mi negativa, en lugar de tajante e indiferente para provocar su orgullo. Pude haberme diluido en un mutis gris pero quise mostrarme gallardo y estoico. Pude haber elegido dar esa carta, que me envió llena de melancolía y sentimientos equivocados, por perdida y no aparecer lastimosamente a devolverla. Pude haber elegido no convocar un novelón de llanto y drama, no ser ese protagonista que tiene que ser fuerte por ambos y largase sin doblar las rodillas al tierno llanto. Aunque no de forma premeditada pero así lo hice, porque así lo decidí.

El frio distanciamiento no vende. A nadie le importan las historias cuerdas y sensatas, la separación sin caudales de histrionismo y desapasionada nos crea la sensación de abandono y olvido, como si no importáramos. La vida —o nuestras compañías— nos han enseñado que cuando se pierde algo importante y duele hay que tirarse a berrear, hay que demostrar que tenemos la sangre expuesta y no limpiarla sino dejarla brotar hasta que sea evidente el peligro de muerte. Volvemos a tener la oportunidad de elegir.

El fin inmediato debería condenar un No voy a quejarme de ningún infortunio, desamor o desgracia, aunque al tipear aún me siento distanciado, confuso y con la mayor opacidad de mi futuro. No tiene ningún sentido culpar a alguien más por mis errores o aplaudir a otro las tomas asertivas porque —a razón del poco sustentado argumento, y de no haber cambiado mi postura llegar al último punto de este texto— sostengo mi juego pegado a la banda hacia donde corrí en ese ir y venir de intereses, con mi capa negra y mi membresía de la estrella de la muerte en el bolsillo.
Hoy dormiré con la decisión de abrazar y aprobar todas mis decisiones, erradas o no, consecuentes o solo plasmadas en un blog. Hoy abrazaré la almohada y soñaré con volver a ser todos los roles y disfraces —de nombramiento, palabra y acto— de mi temprana edad adulta. Quizá mañana los abandone pero hoy los dejaré dormir en mi cama.

Soy Enrique Sierra, el incongruente del barrio —que  no es mi barrio—

domingo, enero 24

Las mensajes de antes


No hay nada más nostalgico que leer viejas cartas que tú mismo escribiste. Recordar esos textos que habías olvidado. Buena parte de la tarde me la pasé recordando como solía sentirme, como la llamada, como respondía amorosa y llena de esperanza. Como solíamos querernos.

He dejado de escribir, porque solo escribía para ella. Para incrementar la admiración que me tenía, para escuchar cien mil veces de su boca que era el mejor escritor del mundo, que un día viviriamos juntos, que me cuidaría cuando fuera viejo.

No me apena aceptar que lloré una o dos lagrimas al reeler las cartas. Parecía tan feliz, en verdad era muy feliz. Ella era toda mi vida y no había ningun plan donde ella no figurara, con mayor sinceridad no había ningun plan, solo ella.

Quería morirme con ella, tener un perro en un departamento y verla sonreír cada día. Solo la quería a ella. No necesitaba a nadie más.

Ni siquiera sé cuando dejamos de querernos.Cuando comenzamos a pelear y gritarnos. Cuando dejamos de hacer el amor. Ella era la mujer perfecta: linda, culta, ambiciosa, ingenua y estaba llena de sangre. Estaba llena de sí. 

Cuando el tiempo coincide se me da el extrañar la forma en que solíamos ser y como solíamos querernos. Constantemente me miento para permanecer esperanzado, me digo que es temporal que nos volveremos a encontrar que no nos hemos dejado de querer.

Aunque aún nos escribimos, no existe ni la sombra de ese destello que irradiaban sus mensajes. No hay martires, tomé mis decisiones y ella las suyas, muchas no fueron las más adecuadas y el resto fueron abobinablemente egoistas ¡fue el horror!el puto horror. La casa era un mausoleo, yo estaba tan... Lo arruiné, lo arruinamos.

No hay destino ni universo que nos consuele porque no es una desgracia, es la vida que escogimos. La puta vida que escogimos.

"Buenos días mi amor! Hoy leí tu mensaje al despertar y me dieron ganas de escribirte... te amo!!" Ella, el 25 de Enero de 2013.

Mañana serán 3 años, y mi vida ya no parece la misma, yo mismo soy otra persona. 

Tal vez solo estoy haciendo un novelón porque me sentí no amado una tarde, o tal vez estoy lleno de la musica nostálgica y esas peliculas deprimentes y amoratadas y esa novela española y toda esa basura que consumo, no lo sé. Tal vez mañana aparezca ella o, lo más probable, no regrese nunca. 



domingo, octubre 18

Who is calling?





Several times I saw the snow falling into the gray carpet. Tonight looks so different. It’s only snow, but not a charming snow. There is not kids looking around and keeping balls in his coats. I can’t delimit darkness between night and storm.

I’m not afraid, it a kind of curiosity. I walk across the snow, and my boots don’t leave any sign in the yard. I keep walking, not even cold air stop me. I feel how my body it’s getting cold, I move so slowly. Then, the freeze it’s around my fingers, my face it’s getting soft and wet. I lay down in parts. The night is over me.

Late, in the morning, two childs make snowballs of my body and throw up at the trees and cars parked. They took all my cold members and dispersed them in few hours. I start to feel warm, the sun its calling just in the corner. Soon, I run as water across the street.

domingo, agosto 9

La generación de la Post-violencia



A raíz de una reseña en una revista culturosa que hicieron de una novela colombiana que aborda el tema de la post violencia en las tierras cafetaleras, un tema abordó por completo mis fantasías cotidianas: La post-Violencia.


Tengo la fortuna de haber nacido en el norte de México, en una de las ciudades que mayor sacudida recibieron por parte de la guerra contra el narcotráfico en nuestro modelo de sociedad y estilo de vida. Balaceras, Uniformados y homicidios violentos se volvieron una constante en el día a día de quienes residimos en la ciudad. Aprendimos a vivir con estos hechos que causan alarmas en otras sociedades. Supimos minimizar los riegos e integrar restricciones al quehacer cotidiano. Tanto como si tuviéramos pescadores o mineros en la comunidad, dicho esto de la forma más injusta posible, pues los criminales no deberían tener cabida en nuestra comunidad.


Fueron años difíciles que todos podemos contar, pero ya poco lo hacemos. Algunos emigraron otros se quedaron y lo hemos guardo como un capitulo poco memorable de nuestra historia.

La generación que vivió estos hechos veríamos como atípico que en otras ciudades se sorprendan por los actos y a través del tiempo dejaron sesgos que irremediablemente formarán parte de nuestra identidad.

Aun cuando la violencia no ha cesado en la región, ya lo vemos como historia. Esto afecta nuestra forma de convivir. Es fácil reconocer a un lagunero en tierras extrañas cuando se lanzan fuegos pirotécnicos o escuchamos el estruendo de una motocicleta, un rayo o algún sonido grave y seco en la lejanía. No cunden alarmas al ver al ejército en la calle y las armas no nos impresionan fácilmente. ¿Cuál es el escenario en el que dejemos atrás este holocausto cuando el furor de nuestras vidas nos ubique en otros proscenios, lejos de la plática común de desmembrados, colgados y levantados?


Con aires esperanzadores, deseando un futuro con mayor certeza me pregunto ¿Cómo seremos en 10 o 15 años? ¿Cuándo los estragos de las estrategias políticas nos ubiquen en otros tópicos? ¿Por qué marcharán los universitarios? ¿Qué micro campañas de protesta de pseudoactivistas inundarán las irracionales redes sociales? ¿Cómo educarán a sus hijos que si tendrán acceso a la vida nocturna y que no conozcan, salvo por libros, los retenes criminales?


Fácilmente la mitad de ustedes, quienes lean este texto – cinco o diez personas— podría debatir mis quimeras de una ciudad sin violencia. Hoy me siento intrigado por la generación post-violencia y cómo sabrémos dar vuelta a una página de abusos, de miedo y paranoia.

domingo, mayo 31

Cómo no ser un buen escritor

Siempre he soñado con escribir un libro. Plasmar mis sentimientos en papel y dejar alguna huella de que existí en este planeta. Algo que aparezca en google al tipear mi nombre.
El problema reside en dos importantes fallas. La primera, que no soy escritor. No poseo, más allá de mis lecturas regulares, una instrucción literaria que permee en el buen escribir, en el sentido de estructura, contenido y forma. Esto no es un impedimento, una tercera parte de los libros publicados por editoriales comerciales fueron escritos -o al menos dictados- por personas cuya educación literaria, en términos rigurosamente académica, es casi nula. Aun cuando publiquen ficción o novelas.

La segunda razón por la cual no he logrado cumplir mi cometido se refiere al temple. Soy incapaz de imponer mi imaginación, mis ideas, mis notas -incluso- sobre mi estado anímico. Cuando tengo un accidente/incidente que infiere fuertemente en mi emocionalidad, por pequeño que parezca, termino atropellando la historia con los dramas de mis afectos -de mi afecto, dicho con menos cobardía. Sí, de ella en específico.- y si era un cuento burlón o cualquier otra historia termina siendo un tipo triste tipeando en una maquina escritora más o menos a esta hora, con el cigarro a medio encender y con la misma camisa que me he puesto hoy.

Lo contradictorio de esta revelación es que solo cuando estoy, en la posición menos óptima con ella, cuando menos me sonríe ella, más productiva se vuelve mi inexistente obra. Mis sentimientos más honestos y profundos los plasmo mejor en papel que una conversación. Cuando en palabras busco transmitirlo, lo pienso muy bien antes de hablar, pero nunca hilo lo que pensé y planee contra lo que termino diciendo, pero esa es otra historia. La cosa es que cada que me molesto con ella, cuando me echo al llanto ficticio porque no ha reaccionado de la forma que yo espero, a cada que me diga que no volverá, cuando me echo al llanto real después de una fortuita coincidencia entre un texto oportuno de ella y una cinta melosa, a cada que se me hinche un huevo sentir algo por ella tendremos un par de párrafos hilarantes y sosos como estos.

En conclusión, a salvo que ella sea buena editora y me inyecte de sensaciones premeditadas para que las plasme de forma ordenadas en un wordcito, mi libro seguirá siendo notas confusas y prescindibles de un blog.

ah! cierto. ¿cómo no ser un buen escritor? no tengo idea. Creo que eso solo lo saben los escritores, incluso los malos


domingo, mayo 24

Cuento: Gotas contra la soledad de Etgar Keret

Gotas contra la soledad



un cuento de Etgar Keret

Mi novia dice que alguien en Estados Unidos ha inventado una pastilla que hace que no te sientas solo. Lo oyó ayer, en la cápsula informativa Sesenta segundos
de la emisora del ejército, y ya le está enviando una carta urgente a su hermana para que le compre un cargamento y se lo mande por correo. En Sesenta segundos dijeron que en la Costa Este la venden en todos los comercios y que en Nueva York  ya ha causado furor. Viene en dos presentaciones: en gotas o en aerosol. Mi novia lo ha pedido en gotas, porque puede que no se quiera sentir sola, pero lo que no quiere es dañar la capa de ozono.

Las gotas te las echas en el oído y al cabo de veinte minutos dejas de sentirte solo. Actúan químicamente sobre no sé qué zona del cerebro, habían explicado por la radio, pero mi novia no lo había entendido bien. Porque no es que sea precisamente Madame Curie, mi novia, y yo hasta diría que es un poco boba. Se pasa el día sentada pensando en que le voy a ser infiel, que la voy a dejar y cosas así. Pero yo la quiero, la quiero con locura. Cuando vuelve de la oficina de correos me dice que ahora ya puede dejar de vivir conmigo. Porque las gotas, tarán-tarán, van a llegar pronto y ya no le va a dar miedo estar sola.

- ¿Dejarme? - le digo -. ¿Por unas gotas? ¿Cómo es posible?

Pero si la quiero, la amo con locura.

- Vete, si quieres - le digo -, pero quiero que sepas que ni esas asquerosas gotas para los oídos ni ningunas otras te van a querer como yo te he querido.

Lo que sí es verdad es que las gotas de los oídos no le van a ser infieles. Eso es lo que ella dice, después, se va. Como si yo sí le fuera a ser infiel.

Ahora ha alquilado una buhardilla en Florentín y todos los días espera al cartero. Yo, por mi parte, no tengo ninguna relación con el correo, no me emociona, y es que no tengo amigos en el extranjero que me manden cosas. Si los tuviera, hace ya tiempo que habría ido a visitarlos. Habría salido a tomar unas copas con ellos y les habría contado mis penas. Los abrazaría mucho y no me avergonzaría de llorar delante de ellos y todas esas cosas. Podríamos estar juntos años, pasarnos así la vida entera. De la manera más natural, como siempre se ha hecho, muchísimo mejor que con unas gotas.