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jueves, agosto 9

Desde el auricular con amor




La plática se le escurría a borbotones, incluso debía alzar la voz, imperativa, en el grupo para poder apropiarse del turno de hablar entre aquellas chicas pueblerinas, como ella. En una terraza amplia y sólida en el corazón de la ciudad más grande del mundo. Hablaban de cualquier tema que se atravesara por accidente en el léxico atropellado, de sus ciudades natales, el cómo habían llegado ahí, el impacto de su gentilicio en la región, la televisión, los planes, los rumores del viaje.

...quiero ver tu risa todo el día. Comenzó por hablar de él, mientras las chicas la escuchaban con sonrisa melosa, cómo escuchando el melodrama que a todos gusta y azota. Escuchar la melodía de tu voz... avanzaba con la velocidad de la canción que acudía de fondo a la charla. Citó las platicas largas de negociación entre la joven pareja. No sabían que ocurriría al estar ella lejos. Quisiera ser el brillo de tus ojos... Había hablado tanto y tan poco del momento,  habían, incluso, dudado tanto. El peine que desnuda tu esplendor...

¿Guapo?...  Sí, me salí de la capacitación para hablarte un momento. Cuando levantó el teléfono auricular de su oficina esperaba la voz quejosa de la compañía celular, pidiendo los mismos datos de facturación, o la chiquilla que recién comenzó a trabajar para la refresquera y quiere todos los servicios que no le puede ofrecer nadie, al menor precio, desde luego. Hola, bonita. ¿cómo estás? dijo sonriente al reconocer al instante la voz que anhelaba desde horas antes. ¡No esperaba tu llamada! 

Desde entonces tenía la esperanza de que fuera ella de nuevo, desde entonces supo esperar, el día que apareciera de nuevo su voz asomándose desde el auricular con amor, justificaría la letanía de cualquier espera.



viernes, mayo 25

La revolución desinformada



Ser un agente de cambio es mucho más que marchar y gritarles improperios al régimen. No basta con pintarse de amarillo y correr desnudo por las calles para cambiar el mundo. 

Hoy en día, el tema de moda es la revuelta estudiantil de jóvenes contra un candidato presidencial, acto seguido de la excitación en las redes sociales y la respuesta de sociedad en conjunto. No obstante la manipulación del evento a manos de los terroristas políticos. Es cierto, es una exageración el término, pero de eso se disfrazaron los adversarios políticos tratando de atribuirse el episodio. Algo similar al penoso 9/11 en el que Al Qaeda se proclamaba, desde medio oriente, gestor del duro golpe asestado contra el imperio.
Aquí se discute menos y más, menos honor, (que nada debería de haber honorable en el homicidio de decenas de personas, pero lo hay) y más vergüenza nacional, por merecernos esos candidatos tan pequeños en medio de cráteres tan grandes en los que se encuentra inmerso el país.

Las redes sociales burbujean de actos intolerantes, de ataques clasistas y discriminatorios entre los afiliados de distintas carreras políticas, imitando la línea de acción de sus líderes electorales.

Ahora no basta con ser un ciudadano honesto, orgulloso de su país y respetuoso de los códigos de convivencia. Ya no es suficiente pagar tus impuestos, esforzarte en tu trabajo y tender la mano con gentileza a tus coterraneos. Hoy en día, según un puñado de nuevos revolucionarios, tú eres el enemigo. Si no te envuelves en la guerra sucia, si no mal gastas tu mañana alterando el orden público (porque estás muy ocupado teniendo un empleo que paga la renta) y no señalas a "los otros", a los que no piensan como el movimiento, entonces estás contra el movimiento, estás contra tu país.

La desinformación es uno de los gestores de está revuelta sin ideales. Se enaltecen de repudiar los medios electrónicos y ahora siguen las redes sociales como biblias. Hay una completa creencia dogmática en las publicaciones y displays de facebook.  El rumor se esparce y crece está carencia de información de la que se aprovechan los políticos no Oficiales, con discursos de persecución, de supuestos, de conspiraciones.

Hemos olvidado que los problemas están enraizados en los actos de todos y cada uno de nosotros, en la falta de valores cívicos, en el respeto a nuestra sociedad y los códigos de conducta. De nada nos sirve un presidente del cambio verdadero, si seguimos obteniendo jugosas recompensas personales de la deshonestidad y los abusos de los bienes nacionales; si el poder es un trampolín al beneficio personal y no un servicio a nuestro país. 

Si ser un revolucionario, implica abandonar el respeto a los demás, no cumplir con las leyes y segregar a los grupos sociales más lastimados, entonces hoy he cambiado de bando y me he vuelto conservador.

miércoles, mayo 23

El taxi de Chente


La media noche ya  ladraba fuerte y me acompañaba en la espera, sentado en la sala donde cada tercer día soy visita. Después de un rato, escuché el claxon del taxi anunciando la hora de partir, me acerqué mis chivas, revisé las bolsas y me puse en pie.
Ya junto a la puerta entregué el último beso de la noche, salí al pasillo, esquivé a la mascota que ya roncaba, y al pasar la reja quedé de frente al automóvil marca dodge, de un aparente color blanco y decorado con luces azules, muy elocuentes, que nacían en las ventanas traseras y atravesaban la mayor parte del cielo del auto.

Avancé, algo sorprendido, hacia el carro y pude ver un millar de fotografías al interior. Saludé al chofer y sin poder disimular, clavé los ojos en la leyenda del cofre que rezaba el taxi de chente.

Ya en marcha el vehículo, comencé el escrutinio de las fotografías. En el cielo estaban pegados recortes de revistas, periódicos y poster's del ídolo de la canción vernácula, Vicente Fernandez. Los recortes cubrían por completo el tapiz, así como los laterales de las puertas y la mayor parte de los cristales. En el tablero resplandecían CD's del interprete mexicano, junto a las cajas de cartón que algún tiempo fungieron como portadas de los viejos albums de acetato.

Para coronar el museo móvil, el fondo musical era complaciente con los éxitos del charro mexicano. Al chofer poco o nada le incomodaba mi azoro de tan peculiar escena, muy por el contrario lucía entusiasmado, con una media sonrisa que presumía su fetichista veneración del Chente.

Después de los dos primeros kilómetros, solté un poco el cuerpo. Cedió el asombro y pude reconocer el track musical, que era una de mis preferidas, y se me volcaron encima un par de rostros.
Entonces, faltaban ya pocas cuadras para llegar a casa y sentí que el viaje se quedaría a medias, que mi experiencia no sería consumada en todo su esplendor folclórico, porque si ese fuera el taxi de Chente, no me habría bajado con tanta sed de un tragüito caliente para pasarse el atorón en la garganta de esa canción de los malos amores. 

jueves, mayo 17

Carta revolucionaria



La calesa esta humeando, el camión de pasajeros circula lento con los parados agazapados, frotándose a cada bache de la carretera. Vuelvo de la lujosa oficina con vidrios entintados que enclaustran mi cubículo, con un escritorio enorme con grapadora, teléfono, portaplumas, tarjetero y hasta abre cartas, aunque hoy en día ya nadie reciba correo postal. 

Me paso el día escarbando en correos, forzando la voz suave al teléfono y rascándome la sien a cada cobro que no hemos cubierto, cada vez que un desconocido me grita en la bocina exigiendo su dinero de 6 meses de retraso. El resto del tiempo me dedico a tratar de engañar a un nuevo proveedor, de jurarle que somos la empresa más apresta y formal. 

Al final del día nada me queda, me alegra una sonrisa, una lectura, un chiste en las redes sociales, un programa mal habido, la miseria de otro, más, pusilánime. 

Tal vez un día no llegue a la oficina, tal vez un día huya escondido en una maleta, o en la batea de una pickup con cajas de abarrotes, o quizá un día vaya a la central de camiones y compre un boleto sin regreso. 

Por lo pronto, en cuanto llegue a casa redactaré esta carta en forma de queja, alzaré la voz en el eco de mi habitación y perderé el atavío con un discurso elocuente y motivador. A la mañana volveré a la miseria de los escritorios y los teléfonos gritones.

jueves, febrero 2

En memoria de mi PDF

El cacharro metálico con teclado y pantalla que tengo por ordenador, estaba atiborrado de tareas. Utilizaba las redes sociales, typeaba un documento, descargaba ilegalmente música y, desde un archivo PDF, imprimía trescientas cincuenta y dos hojas que debía entregar esa tarde. La primera novela. El procesador parecía sudar y temblar de tanto trabajo que tenía, el esfuerzo era evidente. La computadora en punto de ebullición con la charola, en lugar de lengua, de fuera. 

Fue cuando en el escritorio del Windows vi el icono del archivo PDF que estaba imprimiendo, de pronto, tenía el dibujo de una pequeña flama en la esquina superior izquierda y, al señalarlo con el puntero, el número de hojas se reducía de forma flagrante. ¡Mi novela se estaba cyber-quemando! 

Pasé el puntero de lado a lado del icono, y la flama se avivaba a cada movimiento y las páginas decrecían. No sabía que hacer. Abrí el explorador, el pajarito de los twits volaba en círculos y el pandita del antivirus se daba maromas. Entonces, de la página principal de google descendió, del fondo que conmemoraba el 22 de agosto,  un heroico cuerpo de bomberos. Llegaron en camioncito rojo hasta mi escritorio, dieron clic derecho sobre mi PDF y seleccionaron “apagar incendio”. Después volvieron al explorador. 

En mi escritorio quedó la marquita negra en el lugar del siniestro, y en lugar de novela, entregué un micro-cuento.

lunes, enero 30

Verdades y Mitos: ¿5 de las 10 ciudades más violentas del mundo?


El 2012, arrancó con una alarmante noticia, 5 de las 10 ciudades más violentas del mundo, se ubican en México. El titular le dio la vuelta a todos los noticiarios, citaron a Ciudad Juarez en el segundo, Acapulco en el cuarto, Torreón, Chihuahua y Durango del séptimo al noveno respectivamente.

José Antonio Ortega, presidente del CCSPyJP
La mayoría de los norteños han sufrido, o sido testigos de algún crimen violento, ya sea hacía su persona o alguna cercana. El clima es holocaustico, y hasta en la cena de navidad el tema de conversación principal es, la ola de violencia y los abusos de narcotrafico. Citan al conductor de moda, con su bigote bien peinado y con cara de tipo serio, el que da las noticias de la noche, y  ese del noticiero es el tipo más confiable del mundo, el que anuncia con voz ronca, mientras alza la ceja, "México sumergido en la violencia, tenemos a las 5 ciudades más violentas del mundo."
Ni siquiera las novelas de televisa, tienen ese aire de melodrama barato tan falso. Sin embargo, nos tragamos la nota y la decimos al vecino, al taxista que nos trae devuelta a casa tras las cervezas de la noche, al portero de la oficina, a la señora de las gorditas de la doce y a los alumnos del campus.

Entonces, cuando todo esta a merced de los tramposos, de los leñeros de los arboles caídos, aparecen los políticos y dicen: "Aquí es a donde nos ha llevado el actual gobierno" o se quitan el disfraz de dinosaurio y comparan las estadísticas y señalan, "nosotros sólo robamos, no matamos gente" ; todos se encarnan en una lucha de vecindad despertando las pasiones mal habidas de la política y las adhesiones partidarias.

La nota que podemos leer directo de CNN (http://cnnespanol.cnn.com/2012/01/13/5-de-las-10-ciudades-mas-violentas-del-mundo-estan-en-mexico/) señala, después de relatar cifras de las cinco sucursales mexicanas del infierno, que los datos son extraídos de un estudio de la asociación civil mexicana, bajo la razón social, consejo ciudadano para la seguridad publica y la justicia jurídica, es un grupo de presión que busca denunciar irregularidades del gobierno, de sus funcionarios, según lo dicen ellos mismos.

En el documento (http://www.seguridadjusticiaypaz.org.mx/biblioteca/finish/5/145/0)  publicado por su líder, José Antonio Ortega, incluyen un texto de introducción ambiguo, la tabla de posiciónes y la metodología que adolece de cualquier sentido estrictamente matemático, aludiendo a  supuestos, y a lo que ellos llaman cifras "rasuradas"; si alguna dependencia a su juicio es de dudosa fiabilidad, aumentan la cifras, aludiendo a números más reales, sin contar con algún respaldo.

Cito: "Cabe advertir que algunas de las cifras correspondientes a ciudades y jurisdicciones subnacionales 
mexicanas, podrían ser más elevadas que las que en el estudio se consignan. Por ejemplo, si la 
cifra de homicidios de Juárez de 1,974 homicidios fuera falsa y el gobierno de Chihuahua estuviera 
ocultando al menos 150 homicidios más, eso bastaría para que Juárez hubiera sido por cuarto año 
consecutivo la ciudad más violenta del mundo."

"Naciones Unidas reproduce en sus documentos la cifra oficial de México de 20,585 homicidios en 
2010. En noviembre de 2011 señalamos que la cifra era falsa y la verdadera un 38% superior: 
28,525 (con los resultados definitivos del INEGI la ajustamos a 28,292)"

¿Es la metodología más adecuada para un estudio, la especulación de datos ante la desconfianza de las  cifras oficiales?

Buscando respaldar la información debido al carácter sensacionalista de la publicación, me dediqué a buscar datos acerca de la asociación civil que emite el documento. En su página no aparecen datos de contacto, ni descripciones acerca de su conformación, ni quien es miembro de esta  (que pudieran ser hasta cierto punto entendíble por temor a represalias), siquiera aparece una misión, visión, objetivos.

Googleando el nombre de su líder "José Antonio Ortega" encontré una liga a su currículo, con un par de clics  pude acceder a esta información (http://www.seguridadjusticiaypaz.org/data/pdf/2009/102900.pdf). El documento consta de 12 paginas con su extensa experiencia como abogado, sus estudios e intereses particulares del líder de la asociación civil. Detalla también una enorme lista de empresas a las cuales ha defendido y representado, entre las que destaco LG de México, Apasco, Peñoles, IBM y Linconl Electric. Señala además su participación en órganos de gobierno y grupos de trabajo con la Comisión de los Derechos Humanos. 

Lo que quisiera destacar, es en la página 6 de este documento, señala textualmente:  "A partir de 1998 Apoderado del Lic. Santiago Creel Miranda".

¿No es este un conflicto de intereses? ¿Que el apoderado legal de un pre-candidato a la presidencia de la república, quien ha anunciado contrariedad con el trabajo del ejecutivo nacional, presente un estudio acerca de un tema tan sensible para los votantes?

No puedo asegurar dolo o mal manejo de este estudio, pero me parece poco apropiado, por la razón anterior expuesta, que este estudio salga a la luz bajo la firma del más cercano colaborador de un competidor electoral. Tampoco busco alabar ni solapar el gobierno del presidente de la república, ni de los gobiernos estatales, ni aminorar el mal trabajo de los ejecutores de la justicia en México. 

El problema ahí está, nos urge trabajar en resolverlo, pero con presuntas implicaciones electorales para incitar a la psicosis colectiva, no nos ayudamos.