Hoy, hoy te volveré a escribir a ti, ¿Esta es una despedida? no, eso ya lo hice. ¿Una carta pos-mortem? ¡Ya también!... esta es, una nota mental, pero como mi mente esta bastante diluida, la transcribo. Te ocuparé minutos de mi amanecer, como un recuerdo mesurado, cuando añoras haber compartido el momento. Como cuando infame te paras frente a tu vociferar de lo todo hecho y pausas, develas algunos segundos a la memoria de los ausentes y los acaecidos.
¡Adorable mujer! inteligente, brillante, carismática, falta de cordura, ¡desmesurada! ...atropellas la tempestad... Tenías tantos llamados para mi rodaje, la escena del concierto, la de la boda, la de la cinta, la del andén diciendo adiós. El brillo del amanecer casi ha inundado el cielo, se desvanece el fantástico gris de una mañana que esta a punto de estallar en el llanto de un neo-nato en sus primeros segundos de vida. Se me dibuja la sonrisa y me encanta tu recuerdo. Estoy tan feliz de que existas, y mas de que lo hagas en un reino muy lejos de mí. De que seas un ser real, te juro que casi creí que te invente, hasta hoy. Hoy al escurrir tu mirada a otra parte que no fuera mi camino para no obviar mi presencia, me hiciste sentir que no he sido un signo intrascendente en tan delicioso brebaje de palabras. Honor a tu ausencia. Un abrazo a todos! La mañana ha nacido. ¡Es una niña! Fantástico día que apenas gatea frente a mis ojos. Buen día... sobre todo a ti. A ti te regalo esta mañana.
Escrito #16






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