Blogroll

martes, febrero 15

Bajo el colchon

La noche arreciaba y el olor a tedio penetraba el lumbral de la puerta. Un día corto de pocas ocupaciones, más aún cansado por la poca dinámica. Era una tarde intrascendente de oficina, ligera caminata y un par de copas de un vino vagabundo que me encontró hurgando la gaveta de conservas en la cocina de mi madre. A pesar de mi larga estadía parece esta mañana haberse regenerado por completo la casa desde sus cimientos.
La ultima copa en mano, un cigarrillo de contrabando. Arroje mis prendas lejos, y me recosté en la cama, verde y demoledora. Con resortes de una potencia taladrante contra mi espalda, un colchón de mal sueño y peor descanso. Tras rodar de una posición a otra, mi enclenque tono muscular demando un alivio. Desnude sabanas y edredones, disponiéndome a cambiar la cara del colchón. Erguí una esquina, después otra y del fondo de la tarima de madera se descubrió una suerte de papeles desconocidos. Deslice la piltrafa y me arroje sediento al botín. Fotografías, recortes y cartas de amor de mi hermano mayor. Cartas de su hoy esposa, bastante peculiares. Un papel de dimensiones impresionantes que con dificultad y mis cuatro extremidades pude contener lisa para leerla. Nada ostentoso -el contenido, no la forma- ni innovador. Justificando peleas, indesiciones y miedos. Entonces abandone por completo la cofradía y me entregue al cuestionamiento hostil e inhóspito de mi rudimentario quehacer sentimental. ¿Buscaba esposa? No, pero ¿La buscare en algún momento? y de así hacerlo ¿Encarnaría un naufragio pasional endémico y accidentado? O ¿solo rendiré mi aversión al convencionalismo social?

No lo sabre con mayor destreza, aunque, mi vislubramiento palpa lejos de un motín romántico, una negociación para conciliar intereses, un trueque tácito de necesidades coyuntiva que resulte atractivo y compensable. Auque las convenciones utilitarias de una persona socialmente activa son en una diminuta fracción perennes, y por el contrario son particularmente pertenecientes a la cambiante revuelta de emociones dependientes de estados anímicos, comunitarios y hasta patológicos.

0 comentarios:

Publicar un comentario